Un proyecto que nos une.

Una Hermandad se construye cada día. Estas son las líneas de trabajo que proponemos para 2026–2030: cercanía, participación y responsabilidad en lo que compartimos.

Una Hermandad para todos

Que cada hermano encuentre su sitio, también entre un Martes Santo y el siguiente.

Queremos una Hermandad que se sienta cercana durante todo el año. Un lugar donde los nuevos hermanos encuentren una acogida personal y donde quienes llevan toda una vida puedan seguir compartiendo su tiempo y su experiencia. La convivencia nace de encontrarnos y de abrir espacios para participar.

Qué proponemos

  • Organizar encuentros que reúnan a distintas generaciones de hermanos.
  • Facilitar la acogida de las nuevas incorporaciones y su participación en la vida de la Hermandad.
  • Escuchar las propuestas de los hermanos y darles espacio en las actividades que se organicen.

La fe en el centro

Vivir nuestra devoción con profundidad y compartirla con quienes llegan.

La devoción a nuestros Sagrados Titulares da sentido a lo que somos. Proponemos cuidar la participación en los cultos y acompañarla de una formación cercana, que nos ayude a vivir la fe en lo cotidiano. Queremos que cada hermano pueda acercarse desde su edad, sus inquietudes y su experiencia.

Qué proponemos

  • Favorecer la participación de los hermanos en los cultos de la corporación.
  • Proponer encuentros de formación accesibles a las distintas edades.
  • Vincular la formación, la oración y la convivencia en la vida habitual de la Hermandad.

Estar cuando hace falta

La caridad empieza por estar cerca y se sostiene con un compromiso constante.

Ser hermanos también significa acompañar. Queremos prestar atención a quienes atraviesan momentos difíciles y a quienes, por edad o circunstancias personales, pueden sentirse más lejos de la vida de la corporación. Una ayuda discreta, cercana y sostenida debe formar parte de nuestra manera de entender la Hermandad.

Qué proponemos

  • Impulsar el acompañamiento a hermanos mayores o que atraviesen dificultades.
  • Fomentar la participación en el voluntariado y en las iniciativas de ayuda.
  • Trabajar por la continuidad de la acción caritativa, con respeto a la intimidad de quienes la reciben.

El futuro se hace presente

Una juventud con espacio para proponer, participar y asumir responsabilidades.

Los jóvenes forman parte del presente del Dulce Nombre. Proponemos que encuentren oportunidades para aportar sus ideas y conocer los distintos ámbitos de la Hermandad. Compartir tareas con hermanos de otras generaciones permite aprender, transmitir nuestra historia y construir vínculos que perduren.

Qué proponemos

  • Abrir espacios para que los jóvenes propongan y participen en actividades.
  • Acercarlos a las distintas tareas y responsabilidades de la vida de Hermandad.
  • Promover el acompañamiento de hermanos con experiencia para aprender trabajando juntos.

Cuidar nuestro legado

Conservar lo recibido y gestionar con responsabilidad lo que entregaremos a quienes vengan.

El patrimonio de la Hermandad es una herencia compartida. Su cuidado requiere planificación y una gestión atenta a las necesidades reales de la corporación. Queremos que los hermanos conozcan las prioridades de trabajo y la evolución de los proyectos, con explicaciones claras y un compromiso constante de responsabilidad.

Qué proponemos

  • Planificar las necesidades de conservación y mantenimiento del patrimonio.
  • Ordenar las prioridades de los proyectos de acuerdo con los recursos disponibles.
  • Explicar a los hermanos el avance de las actuaciones y las decisiones de gestión.

Un proyecto que también escucha.

Tus ideas pueden ayudarnos a seguir dando forma a la Hermandad que compartimos.

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